El Golfo de Fethiye sorprende
por su caprichosa y escarpada orografía.
Es una costa ideal para navegar después
del verano, en los meses de septiembre y octubre,
cuando las temperaturas son muy agradables.
Zarpando de Fethiye en dirección
sur encontramos con la Bahía de Gemiler,
con playas y lugares donde fondear. En el extremo
este se encuentra la preciosa Bahía interior
de Ölü Deniz, actualmente protegida.
Muy cerca se encuentra el pequeño puerto
pesquero de Kalkan, un pequeño y tranquilo
pueblo con buenos restaurantes y en el que merece
la pena detenerse y saborear el carácter
acogedor de sus habitantes.
Nuestra próxima parada
debería de ser Kas, la antigua Antiphellos,
un pequeño oasis verde bajo las colinas
circundantes; uno de los lugares más encantadores
de estas costas. Sobre el pueblo, pueden encontrarse
numerosas tumbas licias (siglo IV a.c.), difíciles
de ver hasta el atardecer, cuando su iluminación
las descubre a nuestros ojos.
Siguiendo la costa
encontramos la isla de Kekova, situada frente a
las Ruinas de Andriake y Aperlae. Su forma de lagarto
y los numerosos sarcófagos licios que jalonan
toda la orilla y yacen sumergidos y semisumergidos,
le confieren un aspecto fantasmagóricamente
bello.
En la parte sur de
la isla, encontramos la pequeña Cala de Karaloz,
un lugar ideal para pasar la noche.
Finalmente llegamos
hasta la ciudad de Finike, desde donde iniciaremos
nuestra vuelta a Fethiye. No es un lugar maravilloso,
pero tiene una buena marina y unas buenas duchas...